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Tras más de 12 meses de un arduo trabajo de recopilación de documentos históricos, textos y fotografías, Rafael Ansón, presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía y de la Real Academia de Gastronomía, presentó en Madrid su último libro La cocina de la libertad.

Un título nada casual para una obra que habla de evolución, de cambios y rupturas de paradigmas y traza un amplísimo (e inusitado) recorrido, transformado en poco más de 300 páginas, por los últimos 40 años de la gastronomía mundial y con algunos saltos más en el calendario, que nos llevan al México prehispánico, Mesopotamia o a los tiempos de la Nueva Cocina Vasca.

En La cocina de la libertad un nombre destaca, como ocurrió en la vida real, por su espíritu rupturista y su única ambición: cuestionarse todo lo que se había hecho hasta el momento y, sobre todo, cómo. Ese personaje es Ferran Adrià, también estuvo en el evento, y durante su intervención aseguró que el libro aportará “contexto y conocimiento sobre esa explosión que el arte culinario español vivió en los años 90, tras 400 años de monopolio francés”.

Adrià hablaba de revolución, también Ansón, una que, expuso en su discurso, no se limitaba a las fronteras de la cocina, sino que logró que los chefs “se atrevieran a pensar y a crear por sí mismos”. Además, escribió Rafael en el libro: “Una ruptura del modelo francés que nos obligaba a tomar pescado con blanco, carne con tinto y a comer en plato llano, sopero y de postre”.

Visiblemente emocionado, y arropado por el afecto de los más de 300 asistentes al acto, Rafael sostuvo que la gastronomía de hoy debe ser “saludable, sostenible, solidaria y satisfactoria” porque son esos, en definitiva, los pilares del universo culinario del siglo XXI.