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Alfonso Marín Caffarena, Secretario General de la Academia Iberoamericana de Gastronomía, elogió el avance de esa actividad en Cuba, la cual -apuntó- ha dado un paso de gigantes al rescatar todo su potencial  en materia culinaria.  Destacó la actual oleada de grandes chefs y la formación de profesionales de la cocina, como base de la revolución gastronómica propiciada por la apertura de tantos restaurantes  o paladares que sacan a la luz una nueva dimensión del disfrute para los visitantes.  Ello permite, según opinó, contar con la Perla del Caribe como referente de la gastronomía por lo cual sería de gran beneplácito que esta formara parte de la Academia Iberoamericana, pues al igual que otros países, ya ha mostrado interés por ser miembro activo.  Sugirió poner el foco en esta tierra para que todo el mundo pueda apreciar la riqueza de sus productos, de sus recetas y tradiciones, valores que no se podrían lograr sin la elevada calificación ni la base cultural que caracteriza a los cubanos.  Hizo una reseña de las sendas aportaciones de cada región a la gastronomía mundial, pues, se recopilaron recetas básicas ancestrales y se  intercambiaron productos en ambas direcciones: portugueses y españoles trasladaron a su vez desde y hasta  la vieja Europa, provisiones que en breve cambiaron el concepto más universal de la alimentación.  Ejemplificó en el hecho de que hoy no se concebiría la cocina italiana y la gastronomía internacional sin el tomate, o la patata en todas sus variedades, la cual no se conocía en Europa,  pero fue la encargada de acabar con la gran hambruna que asoló el Viejo continente en el siglo XVIII.  Enumeró otros como el café, el maíz, el arroz, los cítricos, entre tantas influencias que han sido recíprocas y se han mantenido en el tiempo, pues se TIENEN en cuenta todas las aristas de la cocina y las curvas del fogón-Ponderó a la Academia Iberoamericana de Gastronomía como impulsora del desarrollo de la especialidad en la región, conformada actualmente por Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, México, la academia de la costa Este de los EEUU, España, la academia andaluza de gastronomía (anfitriona y sede), y Portugal.  En vías de incorporación  y que han mostrado interés de ser parte de la academia, señaló a una buena parte de continente y en especial, a Cuba.  La academia entiende que la capitalidad gastronómica es más amplia que únicamente la cocina  pues cuenta además con elementos de la cultura, e historia, producción agroalimentaria,  salud, oferta de restauración, calidad, y el interés y participación de los ciudadanos.  No se conciben el turismo sin la gastronomía y viceversa porque un turista podrá bucear o no, podrá ir a Viñales o a Varadero, pero les aseguro que lo que harán todos será comer. Y mucho mejor, comer bien, y de ello dependerá la evaluación del destino turístico”, concluyó.