Hay una elaboración con yuca que aún hoy se consume en algunos países del sur y centro de América y la cuenca del Caribe. Se trata del casabe, una torta fina y crujiente, resultado de rallar la yuca, elaborar una masa, darle forma circular y cocinarla sobre un burén (plancha de barro).

Inés Páez, la chef Tita, cuenta que trabaja mucho con casabe porque “es tan noble que pega con todo”, por eso ha logrado desde postres hasta su versión con eucalipto y carbón que prepara deshidratando el eucalipto y el carbón, mezclándolos con la masa del casabe y secando todo en el burén. “Me gusta esta propuesta porque es evolucionar la tradición”.

Geo Ripley, encargado del Departamento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la República Dominicana y gran investigador del casabe, asegura que se ha enviado un documento a la Unesco para declararlo Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por ser “un alimento de trascendencia para el planeta” presente “desde el sur de México hasta Suramérica, pasando por Costa Rica, Guatemala, Honduras y el Caribe”.