Es una metrópoli polifacética, el centro económico de Brasil y una de las más importantes capitales culturales de Iberoamérica, con una oferta de deleite, conocimiento y entretenimiento sin igual.

Se trata de una ciudad vanguardista e innovadora, resultado de un pasado formado por la reunión de más de 70 nacionalidades. Pero, al mismo tiempo, conserva sus tradiciones. ¿Conclusión? Para conocerla hace falta tener la mente abierta y estar dispuesto a sumergirse de cabeza en este lugar que duerme muy poco.

Su gastronomía es rica y diversa, pues reúne a algunos de los mejores restaurantes del continente, además de sumar cerca de 15.000 restaurantes y 20.000 bares.

Además de contar con cocinas de más de 52 países, es conocida por sus food trucks, comida callejera, ferias a pie de acera y otros eventos gastronómicos que han tomado muchas de sus vías.