Parada obligada para turistas de todo Brasil y de otros países, el Mercado Municipal de São Paulo es uno de los lugares más típicos de la ciudad.

En el ‘Mercadão’, como es llamado afectuosamente, es posible encontrar una gran variedad de alimentos –desde verduras y legumbres frescas, pasando por carnes, aves, pescados y mariscos de todo tipo, hasta pastas, dulces, especias y productos importados de primera calidad–. Y no olvidemos el área de alimentación, que ofrece la oportunidad de degustar sabrosos platos allí mismo, mientras se aprecia la belleza arquitectónica del espacio, que abarca unos 12.600 m2.

Proyectado por la agencia del arquitecto Francisco Ramos de Azevedo en 1926, se inauguró el 25 de enero de 1933. La ejecución de los vitrales fue del artista ruso Conrado Sorgenicht Filho, famoso por el trabajo realizado en la Catedral da Sé y en otras 300 iglesias brasileñas.

O tradicional sanduíche de mortadela

Uno de los reclamos del Mercado es su famoso pão com mortadela, que puede llegar a tener más de 300 gramos de embutido en un pan francés. Pero, además del copioso relleno, hay muchas opciones de acompañamiento: queso cheddar, cebolla caramelizada o bacon.

Este bocadillo se volvió famoso en la década de 1930, cuando abrió el Mercado, y sus trabajadores lo consideraban una opción barata y asequible. Después conquisto a los paulistas y se transformó en atracción turística.