Con el descubrimiento de América, el cerdo se introduce en ese continente por Fernando de Soto en 1540, y en Centroamérica fue llevado por Pizarro. Actualmente existe un incremento de la cría del cerdo, así como la exportación de jamones españoles para los mercados de Estados Unidos, Méjico y Brasil principalmente la colonización de América Ta partir del siglo XVI supuso un intercambio de especies ganaderas, sobre todo desde Europa a América. Los grandes animales herbívoros se habían extinguido en América miles de años antes, a poco de la llegada del ser humano. La expansión de las especies introducidas por los españoles, fundamentalmente la oveja y la ganadería bovina fue especialmente importante por la facilidad que suponía su simple suelta en vastas zonas de pastos, como laT Pampa argentina.T TSemejantes ganaderías se crearon en el siglo XIX en el Oeste de los Estados Unidos. En cada uno de ellos se creó toda una cultura en su torno, que en su primera época se centraba en las pieles y la lana, y trataba la carne como un subproducto prácticamente no aprovechable, dada la imposibilidad de conservación y transporte a los mercados consumidores.

El centro neurálgico al comienzo de la conquista española en América de Sur fue Asunción del Paraguay. Desde allí, Juan de Garay, fundador de la ciudad de Buenos Aires en 1580, llevó las primeras 500 cabezas de ganado bovino que se dispersaron por toda la extensa Pampa argentina.

Las vírgenes y fértiles tierras procuraron verdes, tiernos y abundantes pastos. También los primeros equinos y ovinos ocuparon la inmensidad de estas tierras, la mayor parte en estado salvaje, llamado “cimarrón”.A mediados del siglo XVIII, se concretó la legalización de la tierra con los animales que la ocupaban, surgiendo la estancia agrícola ganadera con sus poderosísimos y acaudalados “estancieros”.

La exportación de carne, desde los primeros años del 1600, se concretó en forma salada o como ganado en pie, hasta comienzos de 1900. La implantación de la nueva industria frigorífica sea en tierra como en el transporte marítimo, la utilización del recién inventado cable para alambrar, posibilitó una gran expansión en las exportaciones de carnes especialmente a Inglaterra. Pero la carne argentina no le sabía muy bien a los europeos, por tal motivo, se empezó la introducción de los primeros toros de raza Shorthorn, de color rojizo; el Aberdeen Angus, de un color negro; el Hereford, de bonita cara blanca y la Holanda-Argentina, deT Tmanchas blancas y negras, destinada principalmente a la producción de leche.